Cómo broncearse este verano con cuidado

protección solar

Cuando se trata del sol y el calor, la exposición a la radiación solar aporta a nuestra piel un diferente color de bronceado que es un proceso natural que ocurre en la misma forma para todos, pero la misma visibilidad varía de persona a persona, teniendo en cuenta sus características individuales en cuanto a la pigmentación. Y dependiendo de las horas de exposición al sol, algunas personas tienen un más pronunciado bronceado.

Para entender el proceso de bronceado natural de la piel es necesario conocer un poco más acerca de su constitución en cuanto a la pigmentación, para luego realizar el proceso químico que conduce a una intensificación del color.

La piel

La piel es el órgano más grande en el cuerpo humano, tiene en su constitución varios pigmentos, repartidos en varias capas, que realizan funciones específicas. Se compone de células y tejidos y su propia “misión” importante es actuar como una frontera protectora entre la persona y el mundo exterior. Con este fin, la piel tiene sensores y una estructura en capas que se prepara para enfrentarse a las diferentes realidades del entorno, como la abrasión y la luz del sol.

Entre las distintas capas están la epidermis (capa superficial) y la dermis. La epidermis sirve como barrera, mientras que la dermis es la capa que contiene todo el “equipo” necesario para que la piel cumpla sus funciones. Esto es donde encontrará las terminaciones nerviosas, glándulas sudoríparas, folículos pilosos, entre otros. La epidermis, a su vez, tiene dos capas principales, la interna que está viva y está muerta por fuera. Las células de la capa externa son como puedes ver, éstas están en proceso de renovación constante, que implica el reemplazo de las células “viejas” con las nuevas. Esta capa está en contacto directo con la piel, que se alimenta y apoya.

Podemos afirmar que es en la epidermis que se inicia el proceso de bronceado, es porque es donde están los melanocitos, que son responsables de producir melanina. El color natural de la piel resultante de la cantidad que tiene de este pigmento, esto también es responsable del color de ojos y pelo del ser humano.

Las personas con piel más clara tienen menos concentración de melanina y personas de tono de piel más oscuro producen mayor cantidad de esta sustancia. Puede ocurrir que los melanocitos inhiban su función para llevar a cabo, y hay una ausencia de producción de melanina que se llama albinismo. Quienes padecen albinismo generalmente tienen piel y el cabello muy claro, este fenómeno afecta no sólo a seres humanos sino también a los animales.

Melanina

La función principal de la melanina es proteger los tejidos del cuerpo contra los efectos nocivos de los rayos del sol, creando una barrera protectora. Esta función es más intensa en las personas con piel más oscura, que les confiere una mayor resistencia de la piel a algunas enfermedades, incluyendo cáncer de la piel.

Bronceado natural

Hay dos clases principales de melanina: la eumelanina y phaeomelanina. La eumelanina, marrón o negro se encuentra en la piel humana y en el pelo. Ya la phaeomelanina tiene color rojizo o amarillo, puede encontrarse en pelo rojo.

Es la interacción de los pigmentos de melanina con la luz a la que están expuestos, que se produce el oscurecimiento de la piel, que llamamos bronceado natural. Por lo tanto, con la exposición al sol, desencadena una reacción de protección para la piel, traducida por el aumento de la producción de la melanina, que viene de varias reacciones químicas.

En definitiva, el oscurecimiento de la piel es causado por mayor melanina del pigmento o liberación dentro de las células de la piel, horas después de la exposición a la radiación ultravioleta. Esta sustancia es producida y liberada por los melanocitos (al sufrir una lesión en su ADN) y protege el cuerpo de absorber el exceso de radiación solar, que en el caso de ocurrir podría traer consecuencias nocivas para el organismo.

Cuidado natural del bronceado solar

El bronceado natural se produce sin riesgo de quemaduras u otro tipo de lesiones de piel, es recomendable que la exposición al sol sea gradual. En lugar de pasar horas de exposición directa al sol en un día, trata de dividir tu tiempo de bronceado natural en varias sesiones, sólo una hora o una hora y media. Esta actitud reducirá la probabilidad de conseguir las quemaduras solares y también le da a tu cuerpo tiempo para producir melanina.

La producción de melanina puede ser estimulada también por la ingestión de ciertos alimentos que contienen nutrientes que ayudan a esta misión. Entre ellos se encuentran la naranja, las frutas y vegetales como: papaya, pimientos, zanahorias, batatas, remolacha, mangos, tomates, sandía y calabaza y las verduras verdes oscuras tales como espinaca, col rizada, berros y el brócoli.

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